Una palabra complicada es el resultado de dos años de trabajo. Durante su proceso de investigación, nos propusimos identificar casos atroces y representativos de 3 patrones de represión política: asesinatos, heridas graves en protestas y torturas, durante los duros años transcurridos entre 2014 y 2020.
Tras un arduo trabajo de investigación periodística logramos identificar casi 40 casos que se enmarcaban en uno de esos criterios, pero solo pudimos entrevistar a 15 de las víctimas directas o sus familiares, debido a que la mayoría se negó a participar en el proyecto básicamente por 3 razones: por miedo a represalias, miedo a revivir episodios traumáticos o porque comenzaron una nueva vida en el exilio y solo querían olvidar.
De los 15 casos que logramos entrevistar grabamos solo a 5 de ellos: Brigitte Herrada, una líder estudiantil del Pedagógico de Maracay, Juan Manuel Carrasco, un joven detenido en Valencia y que sufrió tratos degradantes durante su encierro; Moisés Cordero, un joven estudiante universitario que perdió un ojo producto de un disparo a corta distancia; Alexander Queliz, padre de Daniel Queliz, joven asesinado durante una protesta pacífica dentro de su urbanismo, y esposo de Glenys Araca, quien se suicidó un año después de la muerte del hijo; Victoria Marulanda, hija del doctor José Alberto Marulanda, quien recibió torturas por parte de funcionarios de la DGCIM. Ellos son los protagonistas de Una palabra complicada.